Cuando llega la jubilación y el ritmo del día a día cambia, es fácil que muchos mayores se aburran y dejen de sentirse útiles para la sociedad. Sin embargo, la experiencia y el tiempo disponible en esta etapa pueden convertirse en un gran recurso para los demás.
Hacer un voluntariado ofrece a las personas de la tercera edad una forma sencilla de seguir aportando, mantenerse activas y relacionarse con otras personas.
Qué aporta el voluntariado en la tercera edad
Para muchos mayores, convertirse en voluntarios significa: